viernes, 1 de febrero de 2013



Cicatrices postizas:

  Si debo narrar los hechos al respecto solo diré esto:


1-     Las palabras son tan falsas como los ojos naranja o el agua seca.


2- En una relación jamás mezcles heroína, dinero y espíritu. Seguramente el último sucumbirá ante los dos primeros y se desvanecerá como polvo en el vacío.

  3- Creer la ternura blanda.
      Creer deletrear el amanecer.
      Creer danzar en el fuego.
      Creer eyacular en los cadáveres.
      Creer abrazar el cactus.
      Creer descubrir el sabor.
      Creer la carne un arroyo.
      Pensar.

 4- Hemos llegado al principio. La prueba ha sido desenvuelta en la sangre y todos han bebido hasta desahuciar al más débil. Al más crédulo. Al más etéreo.

  ¡Así que bienvenidos a la piel y sus trincheras!
  ¡Así que vete a tomar un descanso mientras fornico con tus musas y las maquillo con mis colmillos!
  ¡Así que ma-ña-na saluda al buitre y sácale unos pesos para permutar acertijos!

  5-Diametralmente opuesto a los otros puntos. Es decir, convergen los marihuaneros arrugados y la lluvia venteada en una caldera desprovista de lama y aceite.

 ¡Frita el diamante!
 ¡Detén al costal que se roba a los niños, el tinto caliente, el sabor del oxido!
 ¡No más cartas, no mas poemas, solo un aullido por la perra de tetas blancas, por el tacto en las güevas, por las tablas de la cama!

  6-No os preocupéis por las consecuencias, por las sanguijuelas infiltradas, por los caramelos no probados, por los idiotas adulterados.

 ¡Destajemos el zapato del gigante y no preguntemos por su pecueca!
 ¡Consulta al abogado por el subsidio del esclavo y jamás sermonees a los drogadictos!

 ¡Que la paz sea con las bicicletas averiadas y el graznar de los patos. Con el jugo de maracuyá y las películas pornográficas!

 7-Sanitario sin lavar.
     Rocas lisas.
     Hágame el desayuno.
     Pague los servicios públicos.
     Paloma en mitad de la calle con los órganos al aire.
     La película acabo. Prende la realidad.
     El vómito aun se digiere.
     Súper héroe desprovisto de libertad.

  8-el tren ha arribado a la orilla de la cacatúa. El foráneo hace de chivo expiatorio y llama a su ayudante al festín del apocalipsis. El abismo es tangible como el hielo. Y en las baldosas se arruman las canastas de cuerdas de guitarra. El revólver es la dinamita del fracaso, pero hay llegada, tanto como en los dados. La cabina triste está llena de basura, aunque la velocidad diga lo contrario, aunque le sanatorio responda al llamado. No hay prisa, no hay mercado y tampoco hay caricias. Solo la repetición del Angulo aprisionado, de la traición del jugador de futbol. De la estática del engaño. De la oscuridad en las cañerías de la vulva. Del cuaderno argollado. Del silogismo en la tapa de una cerveza. En las entradas de los hoteles sin retorno. En la gasolina desperdiciada en la garganta. En los ataúdes incómodos que entierran migajas de pan. En le neumático gastado rodando por la luna. Así que pide a su ayudante que le desarme el tiempo. Entonces con su ano licuadora tritura el almuerzo con comida de gato y la vaselina se colma de sedosos retazos de almohada y pintura muerta, y arterias, y fogones.
 Simple de cilantro catapulta a un estado inservible al héroe al héroe insignificante que quizá hoy si pueda cagar nubarrones de neuro transmisores genocidas.

  ¡Fabuloso! casi como no esperar a la noche para coquetearle al océano ártico, asmático, casto. Así que pongo el vaso en las parejas apuñaladas. En nitroglicerina coagulada ya que los compuestos químicos no revelan la repulsión que me producen los candados oxidados y el asunto cíclico brumoso. Ese pasado de tono que evaporo canciones incompletas de una tortura caudalosa vaticinando la cosecha intima entre el despido y las distancias inexequibles. Indiferencia inteligible, amanecer cancelado por falta de crédito, linterna viscosa preparada para derrotar los enemigos de los sombreros exiguos, transpirados. Balazos a mitad de camino. Llamas disecadas y quizá ese terreno nos sirva para el aniversario de la muerte. Porque sigo vivo. Te adelantaste sin decir siquiera necesario de indecisos. ¿Visitarías la noche en un carruaje de regalo donde tu energía se despliegue en la necesidad y el polvo se encienda en mi pene?

  Me regalaste la fuerza del autosuficiente. ¿No estás contento en la borrasca del desierto? una trampa invente para darle cuerda al sentido. Pienso vivir tantos años como me lo permita el horror a dejar en manos de los imbéciles las tareas del niño.

  Mira que poco he cambiado. Mira que continuo burlando y e ignorando las estrategias del pozo. Es esto lo que he conseguido con mi desintegración. Nada de historias mágicas con finales felices que se deslizan por la boca de esos ardientes labios que deseo. O los viajes siempre misteriosos y cautivantes a dimensiones terrenales lejanas. Porque las satisfacciones aunque pocas aun me motivan a seguirle la pista a la esperanza.

  El aliento se halla hasta en dar lo poco que pueda a los demás. Aunque sea esta tinta inútil. Es respiración amigo mío. Saber que aunque nadie lo note o valore. No me rendiré ante las amenazas de la soledad, el absurdo y la incomprensión. Es un latido que poco a poco me hace crecer el corazón hasta que se fortifique y no entre más el susurro de la muerte para no perderme en el laberinto. Aun escalo con mi fuerza esta difícil cumbre y aunque la llegada parece cada vez más lejana no me rendiré. Qué canciones quieres que escuche Camilo soto para recordarte. Quizás mis yo ere ere porque yo aparte de este inútil recuerdo que mas podría darte. Solo hasta que deba ser Camilo soto. Solo hasta que deba ser Camilo soto.



                                                            ***

 Píldoras desechables:

  píldoras desechables transmitidas desde una frecuencia paradisiaca absorben siluetas configuradas con crujidos matutinos diamantes desechos en las imágenes de roble que contienen el derrumbe apocalíptico.

  Sin prisa apreta la carne y la corriente quisquillosa levanta el polvo con sus llantos holográficos. El plástico se contrae con las puñaladas profundas de sus suspiros.

  Cada segundo invaluable se compenetra y quedan lápices sin punta anhelando dibujar juegos infantiles infinitos. Así que nota en mi rostro las agujas esculpidas sin gravedad. Veneno en la tarde pero el espectáculo debe continuar. Qué demostrar que poseo si el pasado es una ilusión y el futuro no existe. Porque poco tangible poseo. Así que confórmate con sentir este sueño que soy y mañana date cuenta que no existí. No pierdas los minutos mirando lo que hace este salvaje sin tiempo. Mejor escarba en tus entrañas y date cuenta de lo que ya sabes. Que eres cualquier cosa. Que los ajedrecistas te digieren en el laberinto de sus estómagos insatisfechos y tú no haces nada para que te regurgiten.

  No existe afán de morir. Esa carrera ya está perdida. Coloca dinamita en las bocas de las mujeres bellas y luego fornica con sus restos. Coge las fotocopias reproducidas en tus circuitos y límpiate el culo con ellas.

 No hay parajes exóticos en tu mirada estúpida. Entonces me inmolo en la caída de las hojas mientras tú cuentas billetes en tu patética celda oficina. Ahógate en tus sutilezas masturbadoras mientras me rasco las bolas. Escucha mi solemne silencio y abrúmate. Con su profundidad. Con la profundidad de sus fosas nasales mientras me saco los mocos



Risa irónica:

  fronteras lunáticas transgredidas por el anónimo pez  sin agua dibujan el sendero ilusión que se borra con el pestañeo del sol. Sin palabras, sin suspiros, sin dolor, sin camisas de fuerza de sanatorio. Es inútil tratar de comprender la caída del ocaso, la razón por la que no me invitaste o por lo menos la razón por la que no te despediste antes de partir al paraje extraviado de la muerte.

  Juntos saboteamos las maquinas muertas vivientes. Alucinación dual. Se desvanece con sigilo.

  Los barrotes metafísicos me golpean como rayos de luna, de noche. En el almanaque de arena está escrita la fecha con bazuco. O con esa ventana llena de arboles, de tierra, de una hermosa cascada o el rio Medellín pasando ante nuestros compartimentos de sacohol, madrugada y frio. ¡Tanto, tanto frio!

  El teléfono y su timbre. Luego la pared blanca. No llegues de sorpresa a cantar una canción de queen. No llames a los problemas con tu voz transparente de animal salvaje. No me abraces con tu fuerza infantil. No aparezcas así de repente en el corredor y me sonrías irónicamente.

   Sabes a fiesta terminada. Bailaste toda la noche. Entierra tus pertenencias orgánicas y pasea tranquilamente por este paraje efímero.



                                                        ***











Migajas de nada:

  suena el silencio precipitado por el extraterrestre paso expectante delicada ensalada de cicatrices espesas difusas alimentadas por recuerdos que ahora son suaves palmadas de ramas o nadar en la forma de la nube presente.

  No soy pócima letal de hábitos nocivos. Más bien la cucaracha estripada bajo los pies corriente de la marea acechante en la ventana rota. Pon otro CD, bailare con la vida e invocare nuevos riesgos. Vaticino hojas mierda, vaciar el baño y que arrastre a la enfermedad que no permite que retoñen las uñas sucias.

  Revolución de viajes sin retorno. Enanos desnudos sacándose mocos soñando con vivir vertiginosamente la odisea eclipse estrella fugaz. Siempre que me veas pregúntate cuanto vales los pelos de mi sobaco. O compra un cigarrillo, enciéndelo y apágatelo en la lengua. Eso sí, espera un poco que las mentes ocultan alacranes disfrazados de pociones mágicas.

  ¡EXPLOTA! sácate las vísceras pero jamás te arrodilles con ellas ante una mujer, quizá ante una carretera. Que el mundo es un abismo interrogatorio que despide con adrenalina a los buenos visitantes.

  ¡Quieto! empuña la metafísica, el cadáver de tus libros, la silla donde sientas el almanaque ciempiés, y arrójalos a la basura de hielo significado que rebota en la saliva hielo definitivo y obliga al cura callejón a salir de su cloaca pasada de moda.

  ¡Ah! los parajes inhóspitos del absurdo te esperan en calma junto a los juguetes derretidos de la última guerra civil.

  Lleva un abrigo, un cepillo de dientes con caramelos de clítoris por si el portero esta distraído mostrándole la pantalla de televisor dañada al jibaro que se enchufo al baldosín de mi baño. El tren no regresa. El lápiz dice que lloverán hígados negros que explotaran en la boca pordiosera y su humo les devolverá el barco con mercancía robada a los tiburones que olvidaron afeitar la sal. Mojen un trapo para bajarle la fiebre a la única criatura de lava. Que aunque se extinga por ahora bastara para no congelarme de dolor.

  Arruma tus pertenencias que son mías junto a estas hojas inservibles. Pasa el canal, no importa aprender. Y que más da si el colegio se convirtiera en un burdel de putas calientes. Muévete perra, tienes el mejor sueldo del mundo así que déjame abrirte el ano y eyacular mi semen caliente. Luego metete en la nevera y saca un poco de chicha y la amapola y la marihuana para no favorecer al consumo capitalista. Date palmaditas en las venas y mete la aguja con cuidado que las pesadillas no se harán esperar. ¡Rayos! creer que se está despierto y que el televisor y el radio están prendidos. ¡Apaguen eso! ¡Dejen dormir! y siento que la sombra recorre toda la casa y luego se acuesta a mi lado. Los aparatos siguen encendidos. Entonces otra presencia prende la luz del baño y abre el chorro. ¿Dónde estoy? ¿Por qué abro los ojos y todo está oscuro? escucho lamentos en el otro cuarto y me asusto. Grito pero no me sale la voz. ¿Quién mueve la cama? el corazón se me va a salir del pecho. Me levanto miro por la ventana y la ciudad no se ve. Solo un hoyo negro que me mira desde el vacio. Debo cruzar el rio y no se nadar. Garabateo con mi cuerpo intentándolo, gasto todas mis fuerzas pero no llego. Entonces me devuelvo pero la otra orilla ya está lejos. La corriente me arrastra, me hundo y comienzo a tragar agua. Arrojen una cuerda que estoy de mal humor y me quiero gastar toda la plata emborrachándome y de paso despide al ejecutivo gastado que me afeita los pelos del culo con su lengua de selva virgen. liego ve al parque sedante insomnio, pregunta por el tren cañón delirio y dile al chofer que me traiga dos buñuelos calientes y un café con cucarrones metálicos e indios sabios para sorberlos con un pitillo de diamante botón averiado jabón coronel diez vueltas a la cancha y traiga la balanza para pesar a este pelele de barrio remando que la justicia sabrá que hacer sin su ripio culpable fantasma que yo me asoleare un poco aquí en la playa y arrojare los dados a ver si se abre el vórtice despectivo y me devuelve la chaqueta aceitada con la que masturbo las tetas de la princesa que rueda por el abismo. ¡Vamos! paga el peaje no pierdas el tiempo desgraciado parasito. Recuerda que me debes 23 años de impuestos, setecientos mil pesos de libreta militar, y estas en libertad condicional por porte ilegal de estupefacientes. ¡Así que no lo olvides! la ley es generosa, los medios de comunicación hacen el teatro, y tras bambalinas hay una fiesta secreta. Una congregación demente que sitúa las marionetas burros adobes y construyen la pirámide del emperador arrugado e inevitablemente se me embomba y parece como si fuera a salir flotando hacia el sol. Me quema la piel, alguien volvió a encender la radio y también hay un extraño tocando la guitarra a mi lado, unas manos frías rosándome los pies, y en la garganta un gusano no deja que trague saliva. ¿Cómo respirar si las fosas nasales me las obstruye el lodo? mis lamentos se escuchan por toda la casa, abro los ojos y estoy en una carretera y no veo fin. Estoy a punto de desmayarme pero no me puedo detener porque me persigue un autobús lleno de asalariados y el conductor hace cálculos de como atropellarme para dejarme invalido y con el 1% de mi cerebro funcionando.



Estado de coma:

  la fotocopiadora se sienta en su trono de dictador sabiondo. Mientras que los prisioneros se arruman en la jaula y cuelgan su carne uniformada de los pupitres tumba y esperan a que se enchufe y dicte sus códigos irreversibles.

  Entonces con su lengua de loro asalariado les vuela la tapa de los sesos para albergar su basura intelectual y vacía los retretes cerebrales para que la mierda fluya por sus canales áridos.

  Pasea por la celda y reparte los sedantes estadísticos que digieren sin reproche en páginas en blanco, con páginas en blanco. Los resultados del examen otorgaran valor a la mercancía mental que será traficada oportunamente.



 Toco la puerta y suena coca. Los alumnos se masturban el cerebro surcando la mágica burbuja erudita, mientras los bordes se derrumban y arrastran a los burros de carga a la fábrica genocida.



                                                                                      ***



































ANTI TODO:

  DISEMINADO está atado con cadenas a un árbol en el bosque

  DISEMINADO: las cadenas están lisas. Regurgitad vuestro alimento.  Vomitad en las tuercas oxidadas.  Agarrad el primer objeto cortante que este más cercano a vuestra distorsión y degollaos con vuestra sangre. ¡Corrosión! ¿No huelen? las partículas de hollín dinamitadas están diseminadas en el vapor.; en vuestro culo; en la cabeza del becerro de las pesadillas del elefante purpura. En la huella del destino,  del apocalipsis, de la vulva caliente de la virgen de la biblioteca quemada; en cada perro gigante negro que me persiga por las escaleras de los pasos falsos

  Mi teoría se basa en los sueños. en los pasadizos embrujados en los que me aterroriza cerrar los ojos por temor a tener pesadillas una y otra vez en dimensiones distintas de las cuales no puedo despertar para escapar

  ¡Espejo! sois una alucinación? si es así porque entonces el olor en las vísceras es tan penetrante. por que huele a cadáver destilado de la digestión de un estomago a punto de estallar por causa de tantos edificios aglomerados en el intestino purificador; a reo infectado que observa derrotado la laguna del oasis y le parece una imagen refrescante, inútil, ínfima. Y luego cuando todo valla mal. Cuando el hambre se lamente y no soporte mas los chillidos arrepentidos del abono y el abandono. Tengo la plena seguridad que se comerán unos a otros como hienas desnutridas. La vileza de vuestro egoísmo susurrara a escondidas la conspiración pactada con la bestia insaciable que se alimenta de vuestras sombras y en el ocaso del pan terminado...

  La INFECCIÓN llega danzando paganamente desnuda.

  INFECCIÓN: ¡Adorémosla! ¡Adorémosla! ¡Adorémosla!

  DISEMINADO: ¿Pero qué dices infame? ¿Acaso el mantel esta tan manchado?  Tanto tiempo abonando esta llaga que cuando se me hacen visibles aun guardo esperanza.

  INFECCIÓN: Ilusooo¡ no los soporto! ja-u-ri-a-de-im-be-ci-les-a-pun-to-de-o-ri-nar-se-en-los-pan-ta-lo-nes-de-boy-scout-re-cien-de-vuel-tos-de-la-tin-to-re-ri-a. Si creen tanto en números y cifras por qué mejor no se marchan y van y le piden dinero al gerente de EPM, a Bill Gates, al presidente de la republica, al papa, a Osama Bin Laden, a Elvis, a pablo escobar, a Carlos castaño, a mahatma Gandhi, o a cualquier otro redentor inútil que desee hacerse crucificar a causa de vuestra involución simios orates. Y haga de vuestra miseria un circo de colores monótonos y animales amaestrados decente. Un espectáculo deprimente. Una celda putrefacta y acogedora a la medida de vuestra mentalidad primitiva.

  DISEMINADO: ¡cállate! ¡Cállate! ¡Cállate! no me difaméis que soy la virgen maría; el canto de los gorriones en la soleada primavera; el silencio, la sabiduría; la calma; la lentitud; y la nieve del monte Everest; el corazón apasionado de los nobles sueños de nuestro libertador. Tus razones absurdas y crueles no bastaran para...

  INFECCIÓN: (con voz piadosa y condescendiente)... derrumbar el sólido y fiel espíritu de estas inocentes víctimas. No podrán descarriar este manso rebaño, que por su propia decisión y voluntad marcha recto (mirando al publico compasiva y decididamente) ha-cia-la-luz--de-la-sal-va-ción (vuelve la mirada a DISEMINADO y sensual y lentamente comienza a liberarlo mientras le habla despectivamente) aunque que podría entender de salvación y redención usted. Precisamente usted que jamás ha donado a la santa iglesia limosna alguna. Que ha preferido vivir dormir y comer con los animales en la selva, antes que con la gente decente y civilizada a quien ahora usted difama... (Lo arroja lascivamente al suelo y acostado sobre el comienza a acariciarlo. a quitarle la ropa mientras le habla) con su lengua de serpiente venenosa. Que prefiere pasarse el día entero rumiando, bostezando y holgazaneando como una vaca, en vez de aprovechar la vida trabajando. Entregándole su fuerza a una actividad productiva. (Se para) ¡Usted es la causa de todo el trauma y la confusión que toda esta pobre gente ha tenido que soportar accidentalmente hasta ahora! (ahora se dirige al publico) damas y caballeros: os imploro, os ruego cortés y amablemente que abandonéis este antro de perdición por el bien de la salvación y expiación de vuestras pulcras almas. Regresad por favor al silencio de vuestro olvido. Ayunad. Pasad la noche en vela implorando con vuestro rezo al todopoderoso para que os castigue por este rato amargo que este necio hostil os ha hecho padecer. Y os aseguro que...

  DISEMINADO:
  ¡esta flojo el nudo de la horca!
  ¡La tapa del ataúd ha desaparecido con la tierra!
  ¡En el desierto no llueve!
  ¡El sabor del delito es incomparable!
  ¡La luna será reina sin el sol!
  ¡La carne se pudre sin un ánima!
  ¡El clamor de los débiles será silenciado!
  ¡Una mariposa aletea y su soplo no basta!
  ¡La despedida del barco carece de nostalgia!

  (Irritada por la interrupción)
  INFECCIÓN: ¡cállate! ¡Cállate! ¡Cállate! ¡Es que acaso no puedes quedarte por un minuto en silencio!

  (DISEMINADO entonces se muestra resentido y comienza a hablar consigo mismo)
  DISEMINADO: insolente parasito descarriado. Es que acaso no acabas de convencerte de que el trabajo y la explotación es el motor que impulsa esta nube perfumada de libertad, igualdad y fraternidad. Discúlpate por favor con estas personas que solo anhelan continuar con la cotidianidad de sus vidas en paz. Qué culpa tienen ellos de no tener la fuerza para desafiar al emperador y su -y se que has temido en carne propia la furia de su poder y has temido enfrentarlo- (mientras lo dice se coloca una ropa militar y comienza a izar una bandera) ejercito de nobles guerreros. Respetables. Honorables. Valientes. Que día tras día arriesgan y sacrifican sus propias vidas en las trincheras y campos de concentración, guerra y muerte. ¿Y para qué? para protegernos a todos de los criminales, terroristas, y genocidas que impunemente se pasean por esta desolada nación, justa nación. Una tierra justa y paradisiaca, donde has nacido, has crecido, has conocido tus amigos, te has enamorado, has admirado un paisaje frondoso y hermoso que ha inspirado tantos, tantos momentos de esperanza, consuelo, belleza y sublimidad, hasta (y lo mira despectivamente) al que ni siquiera el corazón le debe latir, en el que ni siquiera alma debe habitar en ese pecho corrosivo de hojalata hueca.

(Justo cuando termina, mira con orgullo la bandera y hace posición de firme y saludo militar)

  INFECCIÓN: ¡amarillo! ¡Sí! lo es. Porque aquí (se toca el pecho) ya no habita el silencio sepulcral del patriota imbécil que marcha impávido e ciego hacia el suicidio en el campo de batalla. Y todo por defender las falsas causas e ideales de los genocidas insaciables. Cuya sed de poder y ambición irrefrenable llega a tal punto. Que en sus banquetes enfermizos solo apetecen cadáveres, llantos de dolor y miseria humana (comienza a hablar de manera triste e introspectiva) estáis enjaulados en una celda cómoda y acogedora que vuestros amos y torturadores han construido para el deleite de sus insaciables estómagos. Con la mierda de esa digestión trazan las líneas de las fronteras con las que nos segregan y dividen. Con esa mierda nos untan la piel para que parezcamos distintos. Así que desmanchad vuestras pieles quitándolas y veréis que en carne viva todos somos iguales. (De manera abrupta se calla e introvierte)

  (DISEMINADO entonces conciliador y comprensivo se acerca y le dice) mira: se que las cosas están difíciles: una bomba atómica devastando con miles de vidas por aquí. Una madre desahuciada y desesperada, soportando el llanto de su bebe hambriento por allá. El temor y desconsuelo de un secuestrado clamando al pensar que quizá nunca mas será libre por acá. Soledad. Destrucción. Impotencia. Ignorancia. Hambre. Llanto. Desamor. Dolor. Odio... pero debes entender y créeme (cariñoso y comprensivo hace que lo mire a los ojos) estoy a tu lado, y tenlo por seguro que siempre, siempre lo estaré. Porque sabes que desde el primer instante en que te vi, has sido para mi razón la luz de su existencia. El sol de las mañanas que se filtra en mi corazón y me hace cantar de alegría. El trinar de mis sueños que con su rocío perfumado me arrulla en las noches y me hace suspirar de esperanza.

  (INFECCIÓN la está mirando soñador y encantado con sus palabras. pero al terminar de hablar cambia completamente su semblante y con actitud agresiva le grita) ¡Falsa! tus caramelos jamás han endulzado la balada triste que entona inspirado el puerto extraviado al que no llega la luz. Siempre ha estado brumoso y los espejismos que has enviado inútilmente para darme aliento. Solo resultan sinceros y verdaderos cuando el escenario te satisface con alguna artimaña artificial. Si de mis labios manaran lagrimas de sangre y el perro negro te susurrara la realidad cruel del holograma. Te aseguro que estarías dispuesta a abandonarme y formarte en el ejército de estos fantasmas imbéciles. (Se la quita bruscamente de encima) así que no escapes del baúl germinado por la mierda y deja que retoñen las flores del mal que germinan en mi soledad que yo sabré aguardar la muerte en el mar.



 (DISEMINADO entonces hace cara de ofendida e irritada y se enfurece) que quede constancia entonces en el caos de las palabras inútiles que ahora derrumbare: la mitad de mis sentimientos falsos irán a una barca despechada que se hundirá en el vacio de tu cadáver. Otra parte mas racional opta por partir, meditar y despreocuparse por el destino que corra el equilibrio. Mas mi decisión desordena el desenlace y decide convertirse en gato y maullar de pereza amnésica. Así que no me queda más opción que ejecutarle en nombre de la justicia. Aunque te ame con rodo el clímax de mi sexo y la pureza de mi espíritu. La ley es dura pero es la ley. El cadalso que le corte la respiración se esparcirá por el tiempo y quizá algún día, pueda conseguir el perdón de sus víctimas. (Suenan redobles de tambores y es ejecutado)


                                                           

                                                                                       ***  


Purpura:



 Cómo poder empezar... muchos se preguntan quién soy. Tal ves soy solo un bello espejismo en mitad del desierto sediento; una ola que choca y deshace en las arena. Y todos aquellos que día tras día, noche tras noche, se acercan a mí, fragmentados y hambrientos, desolados y extintos. A cruzar unas palabras. A intentar captar mi atención adulando y excediendo sus atenciones conmigo. A mirar mis ojos absortos y coquetos. A imaginar follar mi cuerpo desnudo. A fantasear erupciones volcánicas en una borrasca de pétalos. Solo se engañan con el vapor de esta nube. Y yo, que tanto los conozco, siempre les pregunto: ¿por qué te gusto?  Y claro, los muy ilusos siempre terminan diciendo las mismas güevonadas de que mis ojos los iluminan, de que mi boca los provoca, de que mi cabello los envuelve, de que soy la mujermashermosaquehanconocidoensuvida, de que la luna, de que mis manos, de que mi risa, de que mi vos y mi recuerdo siempre están en su cabeza, de que aman, de que lo harían eternamente, bla, bla, bla, bla. Aunque en el fondo siempre busquen lo misma cosa, esperando la oportunidad adecuada para pedirla. Pienso ¿no lo pueden evitar? fijándose siempre en la carne, incapaces de ver más allá de ella. Desvelándose, soñando y hasta masturbándose en honor a esta belleza que es polvo. Tratando de endulzarme el oído con sus cursilerías y cuentos rebuscados para llevarme a la cama. Y pensar que bastaría solo con escuchar una vos grave, dulce y profunda que te dijera: no te preocupes cariño, tú y yo estamos tan solos como todos, y aunque te envuelva en mis brazos y te bañe con mis besos  poco podría cambiar esto. Estoy aquí, te acompaño, pero sabemos que siempre no lo hare.

   Muchos piensan que soy extraña. Por soler no interesarme en nadie. Por soler estar contenta hablando y luego sin aviso o despedida desaparecer. Por soler confundir a los hombres con mis palabras cuando por algún arrebato les digo invítame a una cerveza, invítame a un bareto, regálame un pase. Ven bailemos. Ven caminemos un rato entre la lluvia y las calles. Ven abrázame y bésame por hoy. Pero solo por hoy. Luego olvídame. No mientas. No me prometas nada. No me digas que me quieres. Porque se con el tiempo mi hechizo se desgastara. Mis besos se te olvidaran. Mis palabras también. Y este cuerpo que tanto deseas algún día te sabrá simple y amargo. No desees este cuerpo que para nada servirá. Algún día cuando lo sientas como propio, lo recorrerás como a un camino conocido y ya no inspirara a tu alma y a tu pasión como al principio. Este principio en que se mi belleza te Cega. Tu fuego poco a poco se irá extinguiendo y tarde o temprano dejara de arder por mí y será encendido por otras pieles. Tu gran amor, el que prometes, siempre cederá ante tu instinto y pasara a tu cajón de los sueños cumplidos y olvidados cuando ya te sepas mío. No me ames, no me extrañes, no sueñes conmigo, no me protejas. No finjas que me proteges. Que tus palabras son sinceras. Que tus besos no son un capricho efímero y que jamás me serán robados por labios ajenos. No me prometas la eternidad. No soy tu felicidad. No llores por mí si lloras por ti. No creo en tu carne, no creo en mi carne. Y si algún día la deseara. Bastaría con una tenue sonrisa, una suave caricia, y un delicado beso para tenerla. La robaría en cualquier momento y lugar, la envolvería entre mis piernas y la encendería junto a la mía hasta dejarla deshecha de lujuria.

 Si alguna vez te cruzas conmigo, y compartes por esos instantes tu presente, déjame volar, conviértete en mi brisa y dibuja mi sendero sin preguntar por mi rumbo. Que yo navegare en ella sin cadenas, hasta que tu soplo me inspire permanecer a tu lado.





                                                                    ***





Los besos helados de Pizarnik.

  Me pulverizo lentamente en el devenir escogido inconsciente o ignorante a las consecuencias que produce el descenso precoz al abismo

  Es la boca. El poso de fondo vacio en mi estomago donde asiendo trémulamente a las tinieblas

  No he quedado ileso luego de muchos coitos con la poesía. Y hoy como otras veces no logro orientar la brújula y me extravío en la locura y el dolor de su mar turbulento. (Ninguna obra parida en aguas mansas es nociva)

  Porque el vaho alucinante y tajante del aliento que lloran las palabras de pizarnik, se me mete en las entrañas y me las escarba. Y en esa sensación padecida, en esa catarsis, su cadáver me hace el amor como a un hermano, como a un alma gemela

  A veces uno no está triste. En dichas circunstancias las perspectivas sobre el ser y su compenetración con lo que existe, son simples dibujos  con crayones de un bebe virgen. Pero cuando mi mirada herida me consume en el espejo, y tengo que cerrar los ojos para no caer rendido de imágenes apocalípticas y cripticas se revela el heterónimo que con una lucidez siniestra y luminosa describe los secretos y secuelas de la marca. Marca que se disemina por los ríos de mi sangre y crea tal profundidad y fuerza que temo que al dejarme llevar me consuma y destruya

  ¿Pero si me detengo que hacer?

  El mal y el caos son la única proyección corrosiva que me susurra mi silencio. La impotencia de mi ser

  Parece que poco a poco asimilo la condena

  Pero yo no quiero ser ni mártir, ni santo. Padecer una enfermedad incurable a causa de ustedes que no la merecen. Que no comprenderíais humanos corrientes aunque se pasen los siglos especulando sobre las causas, el principio la elección y tantos muertos  por causa de la poesía genética y maldita

  Es un campo insondable, prohibido, peligroso. Y luego de profanado es la muerte

  Así que preferiría hacer una apología sobre los mangos maduros o el aleteo de los colibrís. Pero esta corriente del hado es caprichosa e insensata. Fui elegido y ya en la horca y con los pies colgando lanzo un lamento inútil.



                                                        ***













Metamorfosis.

  La poesía fue exiliada y escondida en las cloacas malolientes del cobarde silencio

  Esa maldita música de dioses desquiciados cuya tonada se consume en el vacio fue lodo, y sangre, y olvido. Hasta que me revolqué en la peste y enfermedad de su canto, de su llanto, y se me metió en el alma hasta corroer cada partícula de mi ser. Y no fui más yo. Renuncie a ser humano y estar entre ustedes. Renuncié a fingir que me agradan sus palabras de celofán. Sus existencias plásticas. Lo que piensan sus cabezas de arena. Sus pasos programados de maquinas oxidadas

  Halle un aliento. un alimento que como la lepra me va mutilando poco a poco, hasta dejar solo huesos y carne y alma mías que ahora expongo como vísceras

  Un alimento repleto de gusanos y cuervos que se os meterán en el estomago y lo escarbaran, hasta haceros vomitar

  La sangre negra de la poesía me ha convertido en un indeseable. En un perro sarnoso que con ojos de animal observa impávido como todo se consume entre sí

  Por eso el vaho. Este apestoso vaho que ahora se pasea por el aire es mi digestión. Digestión que se revuelca con el vomito de la presencia de vuestras vegetativas existencias.



                                                             

                                                                ***

El mendigo.


  Pocos piden monedas. Yo soy una excepción. Soy un mendigo mas

  Muchos me repudian por serlo. Muchos me ignoran por serlo. Para muchos soy solo un vago drogadicto pidiendo para vicio. Un vago inútil que no merece el dinero que ellos consiguen con tanto esfuerzo trabajando de verdad

  Mendigar no es un trabajo. No es un oficio digno y por eso en vez de monedas, me regalan miradas frívolas e indiferentes. O lo peor. Ni siquiera me miran. Siguen con su camino impávidos como si mi vos y mi presencia solo fuera un zumbido de mosco

  Muchos piensan que no es su culpa que yo este mendigando. Muchos me juzgan por estar enfermo, por tener hambre, por no querer dormir en la calle por falta de plata. Y por eso en vez de monedas me regalan un grito. Me regañan por no tener dinero como ellos

  Algunos me aconsejan y argumentan que si estoy así es porque quiero. Que trabajo es lo que sobra, que lo que me faltan es ganas. Y entonces yo les respondo ansioso que listo. Que me den o me muestren donde hay trabajo... Su silencio es prueba de su mentira

  Muchos aseguran que lo hago porque quiero. Que lo hago porque me da pereza trabajar de verdad. Y hasta llegan a pensar que me estoy haciendo rico con sus miserables monedas

  Para muchos mi necesidad vale menos que una moneda. Para otros dios es el único que me puede ayudar. Pero pocos han mendigado como yo. Pocos han sentido lo que yo al mendigar. Es por eso que me temen a veces. Es por eso que rechazan a este reflejo de su miseria.





                                                                                             ***





















Proscrito.

  No leo mucho. Más bien me siento, escribo y espero que la alucinación de la existencia dibuje el trazo y los colores de la catarsis con la tinta hacen el resto.

  Qué pretendo, por que pretendo, que me importa. Son preguntas que solo mi muerte contestara.

  El destino es infalible. Inevitable. No puedo escapar de ser yo. De mis hábitos nocivos. Del escollo mental que me veo sumido debido a mis marcas.

  Soy participe. Espectador de este caos cosmológico. Pieza ineludible. Y como todos: victima de fuerzas incomprensibles. Mis inquietudes y mi instinto han forjado mi alma en este paraje incierto y de esa borrasca va quedando esto.

  No vine a enseñar dramática. A imponer mi pensamiento y convertirlo en una biblia irrefutable. A dar un ejemplo de vida para ganar fanáticos adeptos y seguidores que me idolatren. Yo como yo no importo. Soy la reencarnación de muchos ciclos, profetas y apocalipsis. Soy un error de la humanidad. Incorregible. Imposible. Estas traducciones que ahora os comparto poco las pensé. No poseo control de ellas. Su procedencia es todo un misterio hasta para mí que fui su médium. Son el regalo por no mentirme en ningún momento. Por sufrir en silencio y llorar de esta manera.

El caos se confabula
Cada trauma me ha
conducido a este vapor
Todas las piezas encajan
No puedo creer
en nada y en nadie
Esta experiencia vital
es única y por eso canto





                                                         ***

Humo.

  Esta camisa huele a viejo. ¡Es casi cuatro años! ¡Y los zapatos! tienen tanta pecueca que se siente el olor hasta cuando los tengo puestos. ¡Tanto invierno y ni una sola lavada! ¡Y rotos como están! tanto que me cabe la mano entera por un hueco que tienen. Prácticamente es como si caminara descalzo.

  Los pantalones. Esos que consigo en el bazar de los puentes en 4000 pesos ya se me están deshaciendo. Y pa' golear en los supermercados si que no pega. Los celas le pillan la pinta de arrastrado a uno, y ya le van poniendo más cuidado.

  Que ni medias uso porque me da pereza comprar. Y por un roto que tienen el bóxer se me ven las güevas.

  Y menos mal que el desodorante que uso vale mil pesos en los remates del centro. Dizque Arben For Men se llama. Porque si no más bien me echaría limón en las axilas y listo. Sin complique. Sin consumismo.

  A mi cepillo de dientes ya no le quedan cerdas. Y no me afeito los pelos del sobaco y el chimbo. En las noches, cuando me masturbo y no me lavo. Queda todo untado de semen y al otro día amanece oliendo a queso costeño vencido.

  Que ni me peino. Y he pasado días enteros sin bañarme para desarrollar anticuerpos contra las enfermedades.





                                                               ***

Carne trémula.



 Mi piel esta sucia de mí. De tocar  la  mano nauseabunda del que me sonríe porque finge que le agrado.



 Mis ojos lloran por verme. Por  ver la felicidad del niño que recibe una moneda por vender un confite.



 Que mi estomago vomite la sopa que la generosa cocinera me regaló porque casi se vencía y se la multiplique en joyas.



 Cuántas pertenencias necesito para que me abras las puertas de tu corazón artificial. Para que me puedas vender un beso e cuotas baratas. Para que me acompañes sin cobrarme tu tiempo.



 Vamos. Líbrame de mi miseria  regalándome tu bondadoso remordimiento y así poder abonar otro poco para un terreno digno de tu desinterés en el edén.



 Sé lo difícil que es aferrarse a la transparencia de un acto sincero.



 Sé que el poder hipnótico del teatro superó la realidad y no queda más remedio que disfrazarse.



 La fantasía es tan convincente que los objetos nos han reemplazado.





                                                                         ***

Magia negra.

  El poseso destila repentinos destellos asfixiantes, calcinan tés, hedor osos como órganos carcomidos por los gusanos.

  En su vos retumban taciturnas veladas demoniacas, y su piel se desolla en el aire donde baila el ejercito arrumado en su fantasía mecánica.

  El animal escupe la razón. Tritura y baña las flores con lodo, con sangre en su locura desbocada. Despedaza en su llanto afilado las migajas de dulce que maquillan las ruinas. Se pasea altanero orinando y rasgando con sus garras los manteles blancos. Vomita la comida del rey.

  Las ovejas huyen de la bestia, pero la alucinación se extiende como la noche. Las paredes retumban con el eco de su rugido y los muñecos de porcelana se quiebran.

  ¡Ahhh, que no quede templo por profanar!

  ¡Ahhh, que con su lengua de hielo saboree los azotes!

  ¡Ahhh, que su aullido de lobo herido nos susurre sus pesadillas!

  ¡Ahhh, que se abra la tierra y caigamos en su mirada abismal!

  ¡Danza! ¡Danza! ¡Danza! y viola con tu delirio nuestro candor e inocencia

  ¡danza! ¡Danza! ¡Danza! y sométenos a convulsionar en la caldera de nuestros miedos

  ¡danza! ¡Danza! ¡Danza! y destaja cada pedazo de carne para que el dolor nos desboque

  ¡danza! ¡Danza! ¡Danza! sobre nuestros cadáveres conscientes y que la barca naufrague con todos sus tripulantes.





                                                                ***

Reencarnación:



 Cicatrices marcadas con hielo en mi piel y en mis labios.



 Caricias perdidas entre la multitud y el caos de una ciudad mecanizada y confundida.



 Raíces que se pudren y germinan en bosques espesos donde  me pierdo.



 Callejones habitados por alucinaciones que me secuestran y persiguen en una pesadilla sin rumbo.



 Tumbas de mirada abismal me invitan con sus manos huesudas a yacer en mi carne.



 Mañana



 Tarde



 Noche



 Cerrar los ojos



 Morir



 Y  luego ver un amanecer en el que aun sigues muerto.



 Siluetas rocosas se mecen de un lugar para otro. Siluetas heladas y transparentes



 Livianas



 Que buscan un espíritu cálido en un paraje incierto.





 Caminos a través de los años que conducen al principio; a las lágrimas; a sueños imposibles con musas prohibidas: a cimientos frágiles que una brisa tenue derrumba.



 Pasos involuntarios guiados por un sino traidor e impredecible.



 Olvido



 Indiferencia



 Dudas



 Mascaras



 Esperanza



 Confusión



 ¿Dónde estás llave prohibida?



 ¿Dónde estamos padeciendo impotentes?



 ¿Qué soy yo tiritando de frio?



 ¿Qué eres tu sosegado en la tragedia?



 ¿Por qué sin ser ciego no existe el amanecer?



 ¿Por qué mi viaje no tiene descanso?



 ¿Por qué juegas con mi dicha?



 ¿Por qué solo quisiera verte para preguntarte como poder continuar sin rumbo?

                                                                                                     



                                                                            ***            


Manifiesto.

  Solo sabiendo y teniendo la certeza de que nada somos podremos librarnos del yugo de la angustia por existir. De esa inútil culpa con la cual nos juzgamos y sentenciamos como delincuentes natos.
Nacemos culpables del crimen de vivir de sentir. Y luego cuando crecemos y poco a poco probamos el sabor de la cruda realidad, de la gran mentira, y queremos protestar, lamentarnos por el dolor, por el ajeno por el propio. Se nos silencia nuevamente con la culpa. Se nos inculca y enseña la razón. La cual encadena nuestros instintos, y nos convierte en seres maleables y manejables por el curso de la falsa lógica. De la lógica la crece, olvídate de tu imaginación, de tus sentimientos, de tu inocencia y cámbiala por un presente sensato. Por una absurda rutina laboral. Por una recompensa palpable y tangible por tu lucha y esfuerzo como el dinero. Por una índole humana que te permita sin remordimiento, despreciar, humillar y pordebajear a tus semejantes como lo es nuestro gran ego. Por unos valores contradictorios que se convierten en las leyes inmaculadas que persiguen nuestro libre pensamiento para juzgarlo y encarcelarlo. y por una religión y fe que es el principio de negación de la vida, la promesa vana de nuestro perdón y redención, por cometer el pecado más grande y horripilante que existe: el ser humano y vivir.



 Cambio todo esto por la nada. Por el único sentido que debe haber en nuestras vidas, que es la misma vida. Por su índole libertaria que nada  exige, nada promete, nada juzga. De la nada no espero nada y por eso soy libre.
Somos de barro y carne y hueso. De polvo estelar o suspiros. De agua contaminada, toxica, o energía sagrada.



 Pero nada de creer en la gran e inefable mano que nos señala y determina el camino sin nuestra consulta.



 Los dados que lanza el astro sol son un sendero más excitante y emocionante. Un camino sagrado. Y no el frio y vacio que nos recorre el cuerpo y el alma. Cuando por una oración rogamos e imploramos por el abrazo y calor divino de un paradigma.



 Los paradigmas no se tocan. Se toca la piel ardiente, viva y real de nuestro compañero de viaje. Alguien con el que puedas nadar el mal de nuestras lagrimas. Mar que debemos cruzar y gozar.



 No imploremos por nuestro perdón. Fundámonos con lo que somos y aceptémoslo sin matices.
No añoremos ser. Somos nada y ella son nuestros pasos. Nuestros dibujos. Nuestro halito estelar. Sembrémonos de una vez por todas a la tierra y germinémosla con nuestro dolor e incertidumbre. Que partan los fantasmas, los espectros y la servidumbre creada por la metafísica.
¿Que qué es la nada? nada es este cuerpo que ahora escribe un manifiesto por la nada, por la vida, por mi carne.
¿Que qué es la nada? nada son mis días. Asistir cada día al misterio y horripilante belleza de la vida.
¿Que quien tira los dados? ¿Y qué importa eso? que importa preocuparme por el creador. Mi preocupación. O mejor dicho mi pasión es la vida. Del agua. De la lava. De las semillas. Del ojo del halcón. De lo que sea. Pero existe este cuerpo para excitarme y sentirla en tantos momentos inconmensurables. Y no un puñado de pensamientos innecesarios e inútiles que solo desvían del curso de la libertad.
La nada. El halito. La arena. El lodo. Mi devenir es el pago por lo que no tengo., por lo que no soy.
Me libero del destino. Del karma. Del nirvana. Del edén. Y lo cambio por el llanto y el fracaso. Lo cambio por esta noria y os regalo también la brújula.
Solo pido en mi rumbo nada para tener las manos limpias. Para que mi mente sea libre en un paraje infinito.





                                                                                   ***





 Manifiesto poético:


¿Que es mi poesía? es ala pasión que inspira convertir mis actos en la vida que libremente escogí.
¿La correcta o la incorrecta? eso es algo que no juzgo
mis actos son por si mismos representaciones estéticas, quizá literarias, poéticas. Es poesía escrita en el plano real no en el muerto papel. Que aunque transmite ideas, dudas, sueños, etc. no deja de ser solo ficción, idealización y aproximación. Es un canto de hadas. Irrealizable, utópico.
Cuando escribes eres dios, centro del mundo, quizá del universo. Eres un héroe, un vencedor de difíciles y cruentas batallas. ¿Pero quién eres en realidad? un verso, un párrafo, un titulo. ¿De qué realmente eres capaz en el mundo sin tus fantasías impresas en el papel?
estoy vencido. Diezmado por la existencia. A pesar de todos mis esfuerzos soy incapaz de conquistarla. De dominarla y determinarla con mis actos. El inútil papel me sirve de paño de lágrimas. Pero no de lanza. O por lo menos de arco.
Allí están ellos. Esperando quizá algo pragmático desempeñado por mí. Pero yo solo expongo mis fantasías, mi reguero de tinta. La batalla real está perdida. Por eso me siento solo e incomprendido. Por eso pienso que hago poemas para ojos ciegos.
Por eso entonces observo mi rincón de solitario con nostalgia y hasta fascinación. A veces con tristeza.
Toda esta tinta inútil para poco o nada sirve. Me recorre una gran decepción, y opto por detenerme y no desperdiciar más mi vida lamentándome o regocijándome en el papel. La tinta muerta pero mi cuerpo inquieto. Llevo mi pensamiento a la realidad de un acto.
He rebasado tantas fronteras morales y éticas, que mi mente es incapaz de razonar como cualquier otra.
He robado porque el principio de posesión es absurdo y maléfico. He vendido todas mis pertenencias desde la más barata a la más cara para comprar droga, porque los objetos no me convierten en un ser mejor. Las riquezas están en mi mente. En la capacidad de vivir, intensa y tranquilamente los instantes sin determinarlos por las posesiones materiales.
He pedido una limosna porque en el hacerlo se halla la humildad y se diezma al ego. Para así conocer y vivir la pobreza. Ese estado del alma tan libre, puro e incierto.
La poesía determina mis actos. Es en el estado mental que deseo existir.
Esto que escribo es solo la punta del ice berg (sic). Interpretación y destello. Fulgor vislumbrado por la clarividencia de las llagas con que me ha limado mi destino.
No me interesa la limitación e infinidad de la palabra.
Encontrémonos y fundámonos en nuestros actos sin preguntarnos por las ideas y el razonamiento. Que nuestro instinto e intuición nos conduzcan al principio de la armonía.



                                                                                     ***


Interpretación:

 Las  figuras que se mecen en el caos

Las siluetas de las sombras

Naufragando en el deseo

Esa arena que se escapa entre los dedos

Que dibuja con su llanto

Un sendero hacia el abismo

En el viento y en el tiempo

El eterno sueño efímero

De los presos del reflejo

La ilusión creada por los hilos

El orgasmo los espectros

El camino entre las nubes el infierno

Que conduce a ningún lado

Que al inicio nos regresa

Su ruleta de navíos extraviados



                                                                    ***

Chip desechable:

Saboreo el devenir. Yo. El innombrable espectro quemado y purificado e la poesía me he dado un balazo en la sien y he muerto.

Tele transportado al meteorito pandémico me dirijo a la tierra para hacerla implosionar carcomer en una catarsis psicotrópica.

Salí del abono con mi cerebro podrido hediendo a tinta y solo me resta andar las calles como un perro sarnoso; como un gallinazo trasnochado precipitado en picada hacia la luna de humo; hacia el aliento del búho; hacia el vaho y el sudor y el gemido del asfalto; hacia el aullido del silencio; hacia la lija que pule el metal absurdo, intrincado, averiado, traficado, envenenado… así que:

¡Brindemos con la cabeza de cerdo de un burgués y metámosle un hierro caliente por la boca!

¡Brindemos con los cartones putrefactos de la academia y limpiémonos el culo con ellos!

¡Brindemos con las gorras de los policías llenas de vomito y bailemos sobre las túnicas de los curas!

¡Brindemos por  el hibrido agujero negro que dinamitara los placebos cerebrales para regurgitarlos  en el caos!



                                                                      ***











Por ser nada:

Alucina y luego suprime

Que este rocío nocturno no suelte

Las riendas que sostiene n tu cordura

Que mañana estés sobrio y

Conduzcas tu cadáver al tiempo

Que los lamentos del león muten

A picaduras de vacio tolerables

A arena placentera que corte su melena

Porque he sido solo una ilusión

No te perturbes por el grito

No tengas modales con el animal

No adules este tótem de nada que soy

Esta ensalada de mocos verdes

Y pedos fétidos que soy

Este hielo derretido en la cerveza

En la ficción

En los calzoncillos

En el boyo en el inodoro

Escucha la música de tu silencio

Embriágate con la droga de tu vida

Despedázate con tu dolor

Y da gracias por el

Por fracasar

Por llorar

Por tener nada

Por ser nada.

 Reencarnación:

Cicatrices marcadas con hielo en mi piel y en mis labios.

Caricias perdidas entre la multitud y el caos de una ciudad mecanizada y confundida.

Raíces que se pudren y germinan en bosques espesos donde  me pierdo.

Callejones habitados por alucinaciones que me secuestran y persiguen en una pesadilla sin rumbo.

Tumbas de mirada abismal me invitan con sus manos huesudas a yacer en mi carne.

Mañana

Tarde

Noche

Cerrar los ojos

Morir

Y  luego ver un amanecer en el que aun sigues muerto.

Siluetas rocosas se mecen de un lugar para otro. Siluetas heladas y transparentes

Livianas

Que buscan un espíritu cálido en un paraje incierto.

Caminos a través de los años que conducen al principio; a las lágrimas; a sueños imposibles con musas prohibidas: a cimientos frágiles que una brisa tenue derrumba.

Pasos involuntarios guiados por un sino traidor e impredecible.

Olvido

Indiferencia

Dudas

Mascaras

Esperanza

Confusión

¿Dónde estás llave prohibida?

¿Dónde estamos padeciendo impotentes?

¿Qué soy yo tiritando de frio?

¿Qué eres tu sosegado en la tragedia?

¿Por qué sin ser ciego no existe el amanecer?

¿Por qué mi viaje no tiene descanso?

¿Por qué juegas con mi dicha?

¿Por qué solo quisiera verte para preguntarte como poder continuar sin rumbo?



                                                                        ***


















Retazos de noche.

 Las calles destilan matices polícromos. Los espectros pasean por las estanterías confabuladas y diluyen la mezcla de aquella compenetración.

Elije un color. Maquíllate y sal con el vestido de gala que te susurre tu soledad. Atrévete a exponer tus vísceras ante la noche soleada, o elije un rincón apartado donde penetre el veneno y haz la pócima impredecible.

Que las palabras del humo, el asfalto, las luces alógenas, el calendario, la corriente, el hielo, barajen los universos paralelos y creen un cuadro efímero, único, misterioso.

¿Acaso decides abrir camino a estos cometas destructivos que te manchen el traje, o prefieres eyacular sosegadamente en el rio de la música? ¿A quién buscas? ¿O quizás no esperas a nadie porque el banquete ha sido suculento, todo un blues? ¿Hueles a reo resignado con su condena, o el sabor de unos labios ardientes te devolvió el aliento?

¡Levántate! Ve por otra cerveza, por la nada, o mejor reza una oración con fervor y arrepiéntete por haberte inyectado ese  tiquete profano. Maldice el orbe por reírse irónicamente, penétralo con una daga y alucina vehementemente.

Sois falsos porque no poseéis nada propio, lo prestáis, lo robáis, lo grabáis y cocéis la tela degradable.

No me importan vuestros modales artificiales. Vuestras maletas huecas con baratijas almidonadas. Vuestro empeño en eliminar la información nociva, vuestra conciencia oxidada y averiada. Vuestra manía por adular la luz falsa que es el laberinto de vuestro extravío.

¿Sois la reina del parque o el mendigo saturado de tedio? ¿Sois el fénix esperanza o el ataúd se abre y ya queréis entrar? ¿Sois la estela que persigo o las cenizas de un cigarrillo? ¿Sois el mendigo de sangre fría o la hoja a merced del viento? ¿Sois el cordero acorralado o tu bala perdida ya dio en el blanco?



                                                                           


Florescencia.

Los camaleones se mimetizan con los diamantes nocturnos. Las paredes hechizadas emanan las raíces que se pudren en el ruido. La impía verdad de los peces imantados de luna se pasea por pixeles rocosos que se derrumban en las baldosas acuáticas. Limosneros fluorescentes dibujan la ventana en la que baila el esqueleto drogado. La abeja hace la miel y en ellos se endulzan los ojos de vidrio opaco salidos de una película de Stanley Kubrick.  Mis uñas se van para la casa porque ya tienen sueño, dormirán con la preocupación de no haber podido bailar porque los zapatos estaban mojados. Gallinazos con gabanes que vomitan metal oxidado preguntan por el inicio del camino roble alba.

Quién lo diría si no la pluma hueca. Cada sensación paradisiaca y el parabrisas de un auto.

Rosa tu trasero ardiente en el electro shock delirante. Captura mariposas suicidas a punto de salir de su capullo.

La corona del rey salta y su push recorre las venas de la lagartija playa de otoño. Cobre blando es la nube del desierto. El cabello de la rubia picante me baña la piel y me la hace picar como la heroína.

Robé las cicatrices y me las puse de sombrero, síntoma del enfermo con acuarelas en las yagas. Caramelo elástico ¿Quieres desdoblarte e ir por las pistas del rompecabezas fiesta de vaqueros? Entra en la ceniza cabra y cúbrete los labios con algodón de lija. Luego mueve la cabeza y deposita tus dientes en el reloj lava que recorre el portal sin prisa.



                                                                          ***



DELETTE.

Coloco el chip desechable en la caja artística traficada desde una sábana con dientes amarillos que tritura la pintura onírica para coquetearme proyecciones cloaca. Entonces el cohete sentidos perpetuos se avería y mis vísceras segregan trozos de explosiones atómicas.

Suena la sirena de emergencia, los mendigos paralelos hacen una hoguera para conseguir calor, pero los insectos angustia se reproducen y eyaculan corrientes eléctricas heladas.

Invoco a la avispa tediosa que envía los mensajes frecuenciales a mi cerebro a punto de desactivarse: acaríciame el pene con tus manos sedantes y retrocede el tiempo hasta hacer eclosionar la corriente esperanza. Cierra las compuertas expansivas del cementerio nada y fumiga las partículas de hollín en mis arterias. Tapa esos hoyos cutáneos y siembra una vez más un camino brumoso. Abre el baúl agujero negro e implosiona. Arrástralo todo y reprograma el reloj de los días polvo.



                                                                               ***





Todo este puto engranaje.

 Entrego mis pertenencias a la nada y desde ella me revuelco en las llagas de su ceniza.

  Este reo se escapó. Atrapó su futuro en el instante y los segundos metafísicos ya no corren. ¡Anda vida ingrata! deshecha mis fantasías que yo las reciclaré y las pondré junto al cuchillo que no logras enterrarme.

  Aún me levanto. Desordeno mis pensamientos y el resultado es la avería de mi programación. Se deforma. A veces vienen colores intensos que me envuelven y me dilatan las pupilas en una locomotora. La carretera está desierta. Ningún auto se detiene a ayudarme y tengo ampollas en los pies. Pero me acuesto en el asfalto y miro el cielo tranquilamente. ¡Qué importa si el trayecto desapareció! Si debo mendigar un plato de comida que al fin y al cabo me pertenece. Si el terremoto me desequilibra y debo esquivar los escombros que caen del techo.

  Las calles ¡já! ese cuadro inmóvil. Esa corriente con chatarra y carne uniformada. La mezclo, me la inyecto. Los huesos crujen, la respiración se entrecorta, sangre en el estómago, hambre acida ¡Deja de pensar imbécil! ¡Ríndete! La esperma de tu vela no sirve para la luz. Todo es oscuridad.

  Pero reposo en la cima de una montaña, y el vacío del firmamento me llena. Pero escucho el susurro de las ramas en el bosque y su caricia me devuelve los matices. Pero me dejo llevar por un rio ¡já! y la orilla no me importa. Tus garabatos impredecibles no bastan. El revólver que tengo en frente no me intimida. ¿Quieres erradicar este cultivo ilícito parar sembrar flores imaginarias? Pues dile a tus espectros que quebraré el espejo y vagaré herido. Tendrán que torturarme len-ta-men-te y sin piedad.

  ¡No pido perdón! Continuaré con mis gritos. Abriré las puertas muro sin importar cuan largo sea el corredor ¡Traicionera! Corta la soga del puente; Detén las escaleras eléctricas; Arroja las pistas a un acantilado; Reemplaza mis huellas con toxico. ¿No puedo editar la película? Pues entonces deberé escarbar en la tierra hasta encontrar otra semilla o mi ataúd.

  ¡Lo reitero! No estoy dispuesto a vender el alma que no es mía. Es salvaje, indomable. Las agujas que colocas en el sendero me las saco con los colmillos y hago collares, también turbinas. Con ellas surco la música. Bailo sobre este charco de lágrimas.

 ¡Esta proyección es solemne! ¡Esta soledad es solemne! ¡Crezco en el amanecer!, ¡Crezco en el ocaso!, ¡Crezco en la roca! Quemo esta ropa y me fumo el ripio. Soy humo. No poseo forma. Me expando, me desvanezco, me desintegro, pero ahora floto en tus circuitos. Estos cables, estos botones, estos controles, estas tuercas, todo este puto engranaje no sirve para nada ¡PARA NADA!

  Hago una jodida fiesta. A sabotear. Los invito a todos. Escupan a sus patrones. Pateen a los profesores, a los policías. No nos olvidemos de llenar la piscina de mierda y arrojar al presidente y su gabinete. De desnudarnos y hacer el amor toda la noche. Mientras los sacerdotes se esconden a lavarse el culo con agua bendita para expiarlo del pecado.

 ¡No estoy sucio! Exilio a dios y su proceso hipócrita. Que se lleve su balanza adulterada y los documentos criminales que acumula para el juicio fascista ¡Que nos devuelva la tierra usurpada por sus patéticas promesas!

  Derrumbar la pared etérea; Desechar la materia inútil; Cortar cada hilo manipulador; Barajar las cartas y lanzarlas al aire; profanar los lugares prohibidos; Corromper el espíritu; desolar la propiedad privada; embriagarnos con el ocio; Desbocar al inconsciente; Olvidar el porvenir; Extraviarnos en la bruma; saborear la intensidad y las cicatrices; DESTRUIRLO TO-DO.

                                                                          ***
Óxido de máquina.

 ¡Que pasa hippie neutral! Crees que el amor y la paz pueden solucionar todos los problemas. Vos si estás en nada. Vivís de ilusiones. O acaso no te das cuenta que estamos en guerra ¿Y qué pensás? Que los políticos y los burgueses van a dejar el poder sacándole corazoncitos y florecitas. ¡Despertate güevón que no vivís en el país de las maravillas!

 La vida ya no vale nada para nadie ¿o qué? Cuantos desaparecidos que tiran a las fosas comunes y a los ríos no pagaron el alto precio de su inconformismo.  Los que nos masacran sufren más por lo que gastan en balas para matarnos que por la energía asesinada. ¡Entendé de una vez! Para ellos somos latas de cerveza que aplastan para reciclar, somos telarañas que barren con la escoba para que la sala no se vea fea, somos inodoros que vacían para que no huela maluco, somos aguamasa concentrada para dársela a los marranos.

  Viven con un diablo adentro: insaciable, insensible, cruel. Con la sangre más fría que el acero. Fuera de sus malditas oficinas y mansiones ostentosas no existe nada ¡Nada! Solo una desechable masa que es la gasolina y el aceite de su genocida máquina.

  ¡Paz! ¡Cual hijoeputa paz! ¡Caos es lo que necesita toda esta mierda!



                                                                                 ***


SOY

 Soy la acera de un bar. La noche y sus luces alógenas delineando cada espectro que se consume. Soy un animal, uno que escribe y se droga porque son musas que me han inspirado dolor y placer. También soy Rá. O el árbol más grande que hay en  la avenida la playa. Soy she s a rainbow de los Rolling Stones. Una aguapanela con arepa, mantequilla y huevo revuelto a las 10 de la mañana. Soy una jeringa con heroína en un baño de cafetería. Soy 8 y ½ de Federico Felini. Una jirafa quemándose de Dalí. Quizás soy mi camiseta sudada. La moneda que recibo cuando mendigo. O el bosque espeso de Santa Elena sin luna. Soy los domingos en los que nadie sale a la calle. La fila interminable del SISBEN para reclamarle los remedios a mi mamá. Los días enteros en el aeropuerto de la Universidad de Antioquia fumando marihuana y hablando mierda. Soy el maullido del gato de mi casa. El frio de una autopista solitaria en la madrugada. Soy el banano que vende el revueltero. La piel de una prostituta recostada en la cama de un motel barato. El agua contaminada de la sucia quebrada que viene desde el morro pan de azúcar. Los periódicos que reparto en mi trabajo. Un bus pasando al lado del parque del periodista. Soy un pogo violento que corea una canción de punk. Soy el humo de mi bareto. Soy un gas lacrimógeno. Quizás soy el vaho de una alcantarilla. La llave que introduzco a la madrugada en mi puerta. El último trago de una cerveza. La bendición que me hecha mi madre antes de salir de casa. Un charco. Unos cucos mojados. Un dibujo animado. La neblina. El titulo de un libro. El foco de mi pieza. La sangre. Un grifo. Las babas en mi almohada. O tinta, solo tinta.



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 Eutanasia.

La intención oculta tras mis actos suicidas es pretender olvidar y evadir las consecuencias orgánicas. Ir más allá de la cárcel de la carne es lo que quiero. Rebasar toda dependencia mental y convertirla en una nimiedad. Es peligroso. Algunas pruebas son difíciles de superar. Hay pócimas envenenadas cuyas consecuencias me colocan a las puertas del delirio, de una insoportable ansiedad, del temor a que por mi sangre no circulen parásitos inconscientes y dementes.

  La forma de la tercera dimensión es la perspectiva nata, natural. Con las pociones envenenadas se quiebra la esfera para quedar fragmentado en una dimensión sin límites. Deambular en la vertiginosidad y velocidad del polvo. Hundirse en el abismo de los huesos de la miseria y el desconsuelo y caer sin esperanza de tocar fondo. Una carcajada provocada por un suspiro inerte, dedicada y sacrificada a tu silencio innombrable.

  Pareciera entonces que hallo algún sentido envuelto en la fugacidad. El retorno no es el inicio, es la descomposición acelerada tal ves. Y a pesar de padecer esta incurable enfermedad llamada poesía me siento satisfecho viviendo en este alejado paraje de leprosos. Estoy interiormente lejos. Más que cualquiera de ustedes. Ni llegando a la distancia que está el sol podrías acercaros. Porque cuando tomo algo sólido y valioso con las manos se desvanece como el hielo. Porque intento construir un hogar en las nubes. Porque el caudaloso mar que he creado con mis manos no mitiga mi sed.

  Más aun así continuo abonando el cultivo boscoso de parásitos y gusanos. Estoy perdido más en este laberinto no busco la salida y mucho menos un guía. Escojo las puertas que me conducen al ciclo. Y hablar de ciclos implica recorrer un vasto territorio donde soy condenado, niño, creyente, mierda, nada, rio manso y esperanza.

  La movilidad de mi espíritu está oxidada, averiada. Desencadena en una implosión que me fragmenta, que me exprime como a un limón y me deja sin un sabor sabroso que pueda imaginar y querer probar.

  Hablo con los muertos. Pero cuál de todos estos cadáveres puede nublarme con claridad. Y los vivos se comportan de manera ininteligible. A veces no soporto  su comportamiento cifrado. Creo que no soy el indicado para confundirlos. Los que son como yo quizá deberían alejarse. No intervenir en la atrofia de involución. Y de paso dejar de padecer inútilmente.

  Nuestro tiempo no ha llegado.

  Cuando eso suceda no necesitaremos ni  los sentidos ni la razón. Seremos pura energía. No pensaremos en el dolor del vacío porque seremos infinitamente libres. Ni la vida será algo importante. No habrá pretensiones o ilusiones. Habrá plenitud hasta donde hallemos nubarrones. Pero por ahora donde está el mago, la magia.

  Quién se sacará el nirvana de debajo de la manga y me lo regalará.

  Tengo apetito. Apetito de incertidumbre. De abrir las ventanas y que el paisaje se halla derretido y esté convertido en una alucinación inconcebible. Comer  con los perros. Que me juzgue un gato. Que una paloma me cague la cabeza por los delitos que he cometido. Que las hormigas me encuentren muerto y descompuesto y me carguen con su gran fuerza y me coman en sus hormigueros. Conversar con una vaca y me enseñe a mascar hierva. También desearía pasarme la vida uniendo retazos de tela para hacer la soga más larga que exista y jalar hasta mis venas una estrella que aun no esté extinta. Robarle el cetro a dios e introducirlo  en un rifle para partir con un trueno a la mujer que me niegue un beso. Ser la corriente de las alcantarillas para que el vaho se filtre en todos los lugares donde haya risas falsas y se ahoguen.

  ¿Acaso es mucho pedir?

  ¿Lo notas cierto? ¿Es tan obvio? Lo sé. Solo hasta este momento recuerdo eso que olvidaba: abro la boca y sale luz. ¿Te confunde? ¿Que sientes?: ¿Nauseas? ¿Frio? ¿Indiferencia? ¿Temor? ¿Alivio? ¿Impotencia?

  No importa. No importa lo que ahora no te deja cerrar los ojos y descansar. Perdona por hacerte padecer en tus entrañas. Por conducirte sin que me pidieras permiso al sentimiento subyacente que ignorabas. No te culpo. ¿A quién quieres que culpe? ¿Deseas acaso que camine en silencio hacia la horca y desaparezca para que puedas estar tranquilo?

  No te preocupes. No lo hagas. Es solo un momento. Tal y como una inyección letal. En pocos minutos dejarás de estar poseído y lloverá en el desierto otra vez. Mitigarás tu sed en las exquisitas fuentes del emperador. El fastidioso ruido cesará y el silencio invadirá tu sosiego asustadizo. Caminarás sobre las rosas marchitas y esta peste parecerá solo una pesadilla. No tendrás un rasguño, un recuerdo. Será una confusión acogedora, cálida, serena como la que emana un electrodoméstico apagado.

  No te desesperes. Pronto llegará el del mantenimiento y te reconectará. Limpiará tus circuitos. Señalará el daño en tu programación y lo corregirá. Hazme caso. Es solo eso: una inyección letal. Corta. Indolora. No te preocupes.



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Limosnero.


  Pocos mendigan dinero.Soy una excepción. Soy un limosnero mas.

  Muchos me repudian por serlo. Muchos me ignoran por serlo. Para muchos soy solo un vago drogadicto pidiendo para vicio. Un vago inútil que no merece las monedas que ellos consiguen con tanto esfuerzo trabajando de verdad

  Mendigar no es un empleo. No es un oficio digno y por eso en vez de monedas, me regalan miradas frívolas e indiferentes. O lo peor. Ni siquiera me miran. Siguen con su camino impávidos como si mi voz  y mi presencia solo fuera un zumbido de mosco

  Muchos piensan que no es su culpa que yo este mendigando. Muchos me juzgan por estar enfermo. Por tener hambre. Por no querer dormir en la calle por falta de plata. Y por eso en vez de monedas me regalan su desprecio. Huyen asustados o simplemnte me reprochan y  regañan por no tener dinero como ellos.

  Algunos me aconsejan y argumentan que si estoy así es porque quiero. Que trabajo es lo que sobra. Que lo que me faltan es ganas. Y entonces yo les respondo ansioso que listo. Que si es asi me den o me muestren donde hay trabajo... Su silencio es prueba de su mentira.

  Muchos aseguran que lo hago porque quiero. Que lo hago porque me da pereza trabajar de verdad. Y hasta llegan a pensar que me estoy haciendo rico con sus miserable limosna.

  Para muchos mi necesidad vale menos que una moneda. Para otros dios es el único que me puede ayudar. Pero pocos han mendigado como yo. Pocos han sentido lo que yo al pedir. Es por eso que me temen a veces. Es por eso que rechazan a este reflejo de su miseria.